Líderes de todas las regiones de Colombia se reunieron del 21 al 25 de mayo en Montería para la primera versión del Laboratorio de Innovación Ambiental Territorial para la Paz -Inno Lab. Más de 50 personas de los diferentes programas de desarrollo y paz de la Redprodepaz y sus redes de pobladores hicieron parte de esta apuesta de la Comisión de Territorio y Ambiente para generar un espacio de innovación y aprendizaje en el que a través de la co-creación y el intercambio de experiencias se logre orquestar el cambio en los territorios.
Como parte de la Comisión de Territorio y Ambiente de la Redprodepaz el Grupo E3, la Universidad Santo Tomás y el Instituto Von Humboldt se unieron para estructurar un ejercicio inspirador en el que se generen prototipos de innovación que respondan a las necesidades de las comunidades en los territorios. Los temas de biodiversidad, ética, derecho ambiental, gobernanza y nuevas economías sirvieron como inspiración para buscar soluciones comunes a través de metodologías de co-creación, innovación pedagógica y design thinking.

El propósito fue buscar nuevas preguntas y de ver de forma diferente los problemas ambientales del país, se quiso romper el círculo vicioso de las mismas preguntas y respuestas que no han proporcionado soluciones a los retos planteados. El motor de la inspiración fue la interacción con la una organización comunitaria ASPROCIG, que cuenta con más de 32.000 asociados y tiene presencia en 9 municipios del bajo Sinú, en los cuales trabaja en una propuesta de desarrollo rural territorial con enfoque agroecológico. A través del ejemplo de las comunidades organizadas del bajo Sinú, los participantes de Inno Lab relacionaron los insumos académicos y construyeron propuestas de acción como red.
Más de 200 ideas plasmadas en el árbol de la abundancia se concretaron en 6 prototipos de innovación para la gestión ambiental territorial y la construcción de paz en Colombia. Con estos prototipos se apuntó a la transformación de los territorios a través de la construcción de sistemas productivos sostenibles, el arte y la cultura para impulsar la participación, el intercambio de saberes locales y la generación de espacios comunitarios productivos.
Con esta inspiración los líderes de todas las regiones regresaron a sus territorios con el compromiso de seguir trabajando juntos por estos prototipos construidos mediante el trabajo en red durante la primera versión de Inno Lab.
